Hace ya tiempo que quería escribir lo que pienso sobre algunas cosas que estoy viendo desde hace un tiempo en la profesión y que creo que cada vez van a peor. En todo caso, son mis opiniones personales.

Derechos de autor

Me he encontrado algunos festivales, certámenes y otras convocatorias varias en las que uno de los requisitos es que los autores tienen que renunciar a sus derechos para poder participar la compañía en la misma. Estoooo, ¿porqué una persona que ha hecho un trabajo tiene que renunciar a tener su beneficio? ¿Realmente creen que así están ayudando a las compañías?

Yo puedo entender que no se esté de acuerdo con la forma de proceder de las sociedades de autores. Realmente tienen una forma de trabajar que podríamos decir que es éticamente cuestionable (pero esto será motivo de otro post). Pero eso no tiene que mezclarse con el derecho de una personas personas que han realizado un trabajo y del que otros se están beneficiando.

En Metidos en Obras no inscribimos nuestras producciones en las convocatorias que tienen este requisito, aunque sean de lo más apetecibles.

Derechos de autor II

Otra cosa que me he ido encontrando últimamente también es salas del circuito off que se niegan a pagar los derechos de autor por ganar unos pocos euros más (no muchos porque por el número de butacas tampoco da para más). Incluso llegan a decir que principalmente programan obras que el autor sea de la compañía (normalmente el director, ya conocemos esta tendencia a dirigir lo que escribimos denostando una de las dos profesiones).

Pues señores, todas las obras de autores vivos o que lleven muertos menos de 80 años generan derechos de autor. Esto significa que estos autores también deberían cobrar el % o fijo estipulado.

Lo más alucinante me pasó en una sala, ya cerrada, que me decía que como la autora de nuestro montaje no estaba en la SGAE, los derechos de autor eran del 7%. Pues eso no es así: los derechos suelen ser el 10% y si el autor está en la SGAE, ésta les cobra un 3% por un trabajo que les están haciendo. Pero es un cobro al autor,  no a la sala.

Pagar por actuar

Otra cosa que cada vez veo más son ferias, certámenes y cosas parecidas en los que ni siquiera se cubren los gastos. El colmo es una feria en la que no se paga absolutamente nada: ni viaje hasta la isla (cerquita, vamos), ni estancia, ni caché mínimo… Tristemente este año han tenido 220 propuestas. Señores, ¿estamos locos? ¿Hasta dónde vamos a denostarnos nosotros mismos?

¿Y esas convocatorias de sitios públicos que lo que ofrecen no da ni siquiera para la gasolina? Me estoy acordando especialmente de uno de una universidad que lleva ya varias ediciones. Pero claro, queda muy guay tener un certamen de artes escénicas o cosas de esas. Y los que ahora surgen como setas de jóvenes promesas, emergentes, y cosas así que se aprovechan de los que están empezando. Incluso alguno se pensará que están apostando por la cultura.

Poco trabajo

Estoy cansado de ver obras en salas que “solo programan cosas profesionales” que les faltan dos meses de ensayos. En Metidos en Obras hablamos todas las semanas con compañías que están obsesionadas por estrenar y dejan en lugar secundario el trabajo realizado.

Yo he llegado a oír lo siguiente a un actor: “la próxima semana estrenamos un micro en … y sólo nos da tiempo a ensayar una vez”. ¿De verdad pensamos que el público es idiota? Nos quejamos de que no va gente al teatro (y menos aún pagando una entrada) y con la calidad que se ve en más ocasiones que las deseadas es normal que mucha gente no vuelva.

Otro tema son los actores que se piensan que ya han aprendido todo porque han terminado la formación en alguna escuela. Pero esto también da para otro post.

Sentido de autocrítica

Sé que muy poca gente de la que pueda leer estas notas se va a dar por aludido. Bueno, deberíamos desarrollar nuestro sentido de autocrítica. Y, sobre todo, apostar por nosotros y por nuestro trabajo.

Entiendo la “necesidad” que tenemos de actuar, de presentar nuestras propuestas. Pero también tenemos que saber dónde se pueden presentar y de qué manera. No podemos actuar en cualquier sitio. De verdad, que no todas las obras se pueden representar en espacios no convencionales, por ejemplo. Si el montaje ha sido plateado para un escenario va a ser muy difícil que se pueda hacer en un bar. Y con los requisitos técnicos mínimos.